Venimos de caminos distintos.
Bea, desde separarse de lo que conocía para encontrar su propio camino.
Augusto, desde la búsqueda, el cuestionamiento y una conexión muy fuerte con el cuerpo.
En los dos hubo algo en común:
Bea, a través de la danza, el arte, el yoga, la expresión.
Augusto, a través del entrenamiento y las artes marciales.
Fue nuestra forma de sostenernos,
de seguir conectados,
incluso cuando no entendíamos mucho más.
Durante años fuimos por separado.
Hasta que, en algún punto, todo eso dejó de ser suficiente.
Nos encontramos en algo mucho más simple.
Hoy vivimos juntos, compartimos el día a día,
y es desde ahí que nace todo lo que hacemos.
Native no sale de una idea.
Sale de cómo vivimos, de lo que practicamos,
y de las veces que nos vamos… y volvemos.
No enseñamos desde fuera.
Compartimos desde lo que estamos viviendo.